Pavimentos de Hormigón

Este tipo de pavimentos se caracteriza por ser la estructura de hormigón la que resiste las tensiones producidas por el tránsito y el entorno. A su vez, pueden contener elementos de transferencia de carga en las juntas (longitudinales o transversales), las que mejoran su desempeño al transmitir las tensiones a la losa contigua y disminuyen las deformaciones producidas por gradientes térmicos, permitiendo el alabeo sin que la junta se abra lo suficiente como para producir escalonamiento.

En el caso de las juntas transversales en pavimentos de hormigón convencional, se consideran separaciones de entre 3,5 a 6 metros con el fin de minimizar el agrietamiento producido por tensiones en la losa. Además, dependiendo de las circunstancias y condiciones locales, es necesario considerar en el diseño juntas longitudinales, así como también bases y sub-bases, las que pueden ser conformadas por una diversidad de materiales, tales como agregados sin tratamiento, hormigón, hormigón triturado, pavimentos de asfalto reciclados, estabilizaciones con asfalto, cemento, limos, entre otros.

Los pavimentos de hormigón con losas de geometría optimizada se caracterizan por la dimensión de las losas que los componen, las cuales se diseñan de forma que no pueda haber por losa más de una rueda o set de ruedas de un vehículo a la vez. Este concepto lleva a dimensionar pavimentos de hormigón con juntas transversales entre 1,5 y 2,0 metros (comúnmente 1,75 metros) y con juntas longitudinales separadas entre medio ancho de pista.

La optimización en la geometría de las losas con respecto a las cargas en el pavimento, permite disminuir el agrietamiento en las losas y, por ende, aumentar su vida útil y disminuir el espesor dependiendo de las solicitaciones.

Este tipo de pavimentos  está pensada para caminos corresponden a una extensión del del concepto de Pavimentos con Losas de Geometría Optimizada (TCP). Estos pavimentos, además de estar compuestos por losas de menores dimensiones que las tradicionales, incorporan fibra estructural en la mezcla del hormigón. Lo que permite su colocación directamente sobre el terreno, sin base, en caminos en que el suelo de subrasante se encuentra en un alto nivel de compactación debido al paso histórico de vehículos, camiones y maquinaria, luego de un perfilado.

Los pavimentos de hormigón compactados con rodillos (CCR) es una mezcla de hormigón seca y rígida con bajo contenido de pasta, que se coloca y compacta usando un rodillo, que suele ser un rodillo de las mismas características utilizadas para la construcción de pavimentos flexibles.

Su elevada rigidez y resistencia mecánica, hace que sus deformaciones sean mínimas ante las cargas de tráfico, permitiendo aumentar su vida útil en comparación a otro tipo de soluciones. Además, posibilita una apertura al tráfico más rápida que los pavimentos de hormigón convencional (JPCP).

Estos pavimentos son construidos con una mezcla de hormigón con una baja o nula cantidad de finos en su composición, poseen una cantidad suficiente de pasta para cubrir y unir los áridos creando un elemento rígido con huecos entre el 15% y 20%. Esta configuración permite la permeabilidad del pavimento, menor densidad del hormigón, mejor comportamiento al congelamiento y mayor adherencia vehículo-pavimento.

Su principal aplicación corresponde a urbanizaciones, estacionamientos, carreteras con tráfico ligero, parques y pistas deportivas.

Este tipo de pavimentos se caracteriza por la posibilidad de ser colocados en su lugar con la resistencia requerida para su utilización, lo que permite reducir los tiempos de entrega del pavimento, además de optimizar el proceso de mantención o reparación si fuera necesario. Así mismo, las losas permiten ser desmontadas cuando se requiera, por ejemplo al intervenir para la realización de trabajos eléctricos o ductos de alcantarillado.

En términos generales su colocación consiste en la instalación uno a uno de bloques de hormigón de tamaño similar a un pavimento de tipo convencional, los cuales van enlazados hasta convertirse en un pavimento rígido que se comporta como cualquier otro.

Este pavimento corresponde a una capa de refuerzo de hormigón que se aplica en pavimentos (rígidos o flexibles) que presentan algún grado de deterioro o requieren de mantenimiento preventivo. Se clasifican principalmente en Capas de refuerzo adheridas: para rehabilitaciones superficiales o menores; y Capas de refuerzo no adheridas, para rehabilitaciones menores o mayores, las cuales requieren que el pavimento existente tenga un mínimo de reparaciones previa colocación de la nueva capa.

Las barreras de seguridad de hormigón pueden ser de tipo prefabricadas o construidas in situ, puede ser utilizado tanto en el borde como en el eje de una vía o carretera. Su función principal es evitar que aquellos vehículos que pierdan el control salgan de la vía; además separar en forma efectiva y segura, carriles de tráfico de sentido contrario o en un mismo sentido, disminuyendo de esta forma los accidentes automovilísticos.

Este tipo de soleras se utilizan principalmente para la demarcación de límites de restricciones en pavimentos, barreras de vías de circulación del tipo que se las requiera y Bordes de las calzadas con drenajes superficiales para dirigir los fluidos de las calles, carreteras y autopistas a los sumideros.

Los adoquines de hormigón representan una alternativa capaz satisfacer de un modo rentable las necesidades de pavimentación de mandantes  que requiere invertir de manera eficiente en la habilitación de espacios públicos tales como; estacionamientos, accesos y zonas de servicios. Dentro de sus características destacan su resistencia, durabilidad, flexibilidad, capacidad drenante, entre otros.

Usos y aplicaciones

  • Carreteras
  • Caminos Urbanos
  • Caminos de bajo tránsito
  • Pisos Industriales
  • Centros de distribución logística
  • Estacionamientos