Alternativa tecnológica para lograr pisos industriales de calidad



Dependiendo de las necesidades y usos, los pisos industriales deben prepararse aplicando tecnologías y materiales que los hagan resistentes al uso y desgaste al que se someterán en su vida útil. He aquí una propuesta del Instituto del Cemento y del hormigón de Chile, ICH, para entender la importancia de la perfecta ejecución y acabado de pisos industriales.

Diseñar y construir un piso que responda a exigentes requerimientos de planeidad u nivelación que demanda un piso industrial de alto estándar, como los que se encuentran en los grandes centros de distribución logística, por ejemplo, ha requerido que se desarrollen técnicas y procedimientos que permitan alcanzar grandes áreas de pisos libres de juntas, con el propósito de asegurar que los efectos que produce la exigencia de estos elementos no afecten o incidan en los desplazamiento y maniobras de vehículos de carga , garantizando su estabilidad aun cuando deban realizarse movimientos de carga a grandes alturas (mínimo cabeceo y/o probabilidad de volteo del vehículo y la carga)lee la nota completa haciendo clic aquí

Sustentabilidad | Incorporación de RAP en hormigón



Con el objetivo de innovar y aumentar la sustentabilidad en el rubro de la construcción, es que la Escuela de Construcción Civil de la Pontificia Universidad Católica de Chile, PUC, lleva tres años investigando y realizando estudios científicos relacionados con el hormigón. Esta vez consiste en incorporar el material recuperado del fresado de capas asfálticas de un pavimento, denominado RAP (por sus siglas en inglés Reclaimed Asphalt Pavement), a una mezcla de hormigón para ser utilizado principalmente en elementos no estructurales o en pavimentos. Esta incorporación se realiza reemplazando un porcentaje de los agregados vírgenes de la mezcla por el agregado del RAP.

Carlos Marín, Doctor en Ciencias de la Ingeniería y profesor asistente de la PUC, cuenta que uno de los procedimientos más empleados para la rehabilitación de pavimentos flexibles es el fresado de sus capas asfálticas, produciendo el material RAP, el que es almacenado o enviado a botadero. Este RAP puede ser fraccionado o separado utilizando múltiples mallas o tamices, siendo las fracciones más empleadas la fracción fina que corresponde al material que pasa el tamiz Nº4 (4,75 mm) y la fracción gruesa que es el material retenido en este mismo tamiz. A este material fraccionado se le denomina FRAP (Fractionated Reclaimed Asphalt Pavement). Mayoritariamente el uso del RAP o del FRAP se ha enfocado en la producción de nuevas mezclas asfálticas, bases y la conformación de terraplenes o rellenos estructurales. Algunas investigaciones han contemplado el uso de mezclas de hormigón con la incorporación de RAP con dos propósitos fundamentales: en primer lugar, el aprovechamiento de un material que hoy es considerado un desecho de la construcción y que aún posee cualidades mecánicas, aportando positivamente al impacto ambiental a través de la disminución de la cantidad de material enviado a botadero o que se acumula sin uso alguno y la reducción en la explotación de fuentes naturales como canteras. En segundo lugar, se busca una potencial reducción de una falla frágil y abrupta del hormigón utilizado en pavimentos, lo que se logra mediante una mayor disipación de la energía de fractura. Esto último se relaciona con algunos mitos ya desmentidos sobre los pavimentos de hormigón, que establecen que al tener hormigones con altas resistencias se tendrán siempre buenos desempeños o se cubren todas las problemáticas a los que puede estar sometido un pavimento. “Las investigaciones desarrolladas hasta el momento pretenden que el hormigón con RAP sea utilizado en estructuras de pavimentos rígidos, ya sea como capa de base o capa de rodadura”, detalla Marín.

Actualmente, esta propuesta se encuentra en desarrollo por lo que aún no se utiliza de forma masiva en proyectos de gran escala. Se requiere una mayor cantidad de investigaciones para determinar la viabilidad de su aplicación y los usos para los cuales es recomendada. Uno de los aspectos fundamentales a investigar se refiere a las características del RAP que puede poseer distintos orígenes y condiciones, el efecto de incorporarlo en una mezcla de hormigón y los costos de producir este tipo de hormigón.

Marín también explica que es fundamental la evaluación en terreno de la condición funcional y estructural de un tramo experimental de pavimento construido con este tipo de hormigones. “Ensayos deflectométricos, de desgaste superficial, estimación de la fricción pavimento-neumático y modelaciones estructurales son algunos ejemplos de dicha evaluación”.





Estudios


Según el experto, las investigaciones se han enfocado en la caracterización mecánica en laboratorio de mezclas de hormigón con distintas tasas de incorporación de RAP, con el objetivo principal de comprender el efecto que tiene el RAP en las propiedades mecánicas de una mezcla de hormigón, fundamentalmente sus propiedades de resistencia a la compresión, resistencia a la flexotracción, el módulo elástico y su comportamiento a fractura, y así determinar la viabilidad de ser utilizados como capa constitutiva de un pavimento rígido, ya sea como base o como capa de rodadura. Se han fabricado mezclas sin y con tasas de reemplazo del agregado virgen por RAP en contenidos del 0, 20, 50 y 100 por ciento.

También, se ha estudiado la durabilidad de estas mezclas mediante los ensayos de penetración de cloruros y de carbonatación. Se pretende establecer el efecto que tiene el porcentaje de RAP en las mezclas cuando están sometidas a ambientes marinos o con presencia de cloruros y al CO2. Esto es de especial importancia si se contempla la presencia de fierro de refuerzo dentro del hormigón ya que podría existir una mayor velocidad en la ocurrencia de la oxidación y por lo tanto una disminución de la vida útil de la estructura.

Otro aspecto que se está explorando es la propuesta de nuevos ensayos para el control de calidad de este tipo de hormigones, buscando facilitar la toma de muestras en terreno, su transporte y almacenamiento ya que actualmente se emplean vigas que poseen un tamaño considerable y consumen material.

Beneficios


Entre los beneficios que entrega esta alternativa, el experto destaca que “existe un aprovechamiento de un material que hoy es considerado un desecho de la construcción promoviendo la conservación de los recursos naturales, ahorros constructivos debido a la disminución del volumen de agregados a explotar y por consiguiente la disminución en su transporte. También se genera la posibilidad de diseñar un hormigón no estructural o con aplicación específica a pavimentos controlando la falla frágil propia de este material, incentivando el uso del RAP, disminuyendo los impactos al medio ambiente y buscando una reducción en los costos de construcción que finalmente se pueden trasladar al usuario”.

Proyecciones


La incorporación del RAP en mezclas de hormigón tiene una proyección importante como material de construcción sustentable. Actualmente Chile no posee una normativa clara sobre la posibilidad de reutilizar el RAP en nuevas mezclas asfálticas como uso más extendido en el mundo, por lo que la acumulación de este material debido a las continuas labores de rehabilitación de pavimentos asfálticos mediante el fresado es cada vez mayor. Esta acumulación de RAP presenta externalidades negativas desde el punto de vista medioambiental debido a su creciente disposición en zonas de botadero y alteración estética del entorno, como también el desaprovechamiento de un material que aún conserva cualidades constructivas.
Por otro lado, no todas las obras de construcción necesitan de hormigones de alta resistencia porque no requieren una aplicación estructural, por lo que podrían utilizarse hormigones fabricados con un porcentaje de sus agregados reemplazados por RAP. La solución de elementos prefabricados puede ser un nicho de aplicación de este tipo de hormigones, ya sea en mobiliario urbano o en infraestructura vial.

Arquitectura y Urbanismo | Hormigón & arte



Conocido por su dureza, el hormigón debe ser uno de los materiales que se encuentra en mayor proporción en las obras de construcción a lo largo de los siglos. No obstante, esta materialidad también conlleva una productiva historia ligada a la historia del arte como soporte estético. Considerado un material tosco, poco decorativo para muchos, cuyas terminaciones parecen desprolijas, el hormigón en Chile también resalta su historia ligada a la belleza y al espacio público como elemento decorativo.

Uno de sus representantes en el país es el escultor, además de pintor y dibujante, Federico Assler, cuya obra escultórica es reconocida por su integración con la arquitectura, el urbanismo y el diseño paisajístico. Entre sus preocupaciones fundamentales está el ocupar el espacio, en el sentido de habitarlo, y donde sus obras viven y forman parte de las relaciones con el entorno y con el hombre.

Fue en su taller Roca Negra, emplazado en Cajón del Maipo, que Assler descubrió el hormigón. En 1970, un amigo le regaló un bloque de poliestireno expandido, al cual le hizo un orificio con un cuchillo, agregando en su interior arena y cemento. Al día siguiente, lo rompió y emergió la obra. Así, comenzó a trabajar al revés, es decir, no la obra, sino el espacio donde iría inserta. De esta manera, el artista encontró una forma nueva de crear esculturas y solucionó el problema de instalar sus obras en espacios públicos. El hormigón resistía todo: la lluvia y el ajetreo de la ciudad. La escultura, según Assler, tiene que ser agresiva, generar impacto, entrar en contacto con la gente.

“Una de las características de Federico Assler es que consigue, con materiales que no son exactamente nobles, imprimirles una nobleza, partiendo por el hormigón que se ha usado por mucho tiempo en el arte, en la construcción, o con maderas de conglomerado, él les imprime una nobleza al material inimaginable. Bajo esta premisa, cualquier material puede estar asociado al arte, sin que sea éste el mármol de Carrara”, señala Laura Parrilla, Coordinadora de Exposiciones del Centro Cultural CorpArtes.




Otro sello del artista es su estudio profundo de los materiales. En ese sentido, Assler lleva trabajando con el hormigón desde hace muchos años, con lo cual tiene un manejo completo de dicho material. “Él trabaja, aparte del hormigón pigmentado, un hormigón líquido, lo que permite que este vaya ocupando todos los agujeros que él ha dejado en el molde”, prosigue Parrilla. El hombre del hormigón, como se le conoce, no solo utiliza el pigmentado, sino también el degradado de colores en el hormigón. “Consigue sacarle el máximo provecho a este material, en todos los aspectos. Lo valioso de su propuesta es que logra, de una manera muy artística, pero sin perder su naturaleza rústica, darle un sentido estético al concreto”, señala Parrilla. Y es que más que escultor, se autodenomina constructor, por eso la importancia para Federico Assler, que sus obras ocupen los espacios públicos, que de alguna manera el hormigón retorne a lo urbano, a la ciudad.

El procedimiento de realización de sus piezas no es un elemento menor. La mayoría son hechas desde el vacío, concebidas primero como negativo por medio de matrices (moldes generalmente de polietileno expandido los que son tallados en negativo y rellenados). El resultado son esculturas de hormigón de formas sinuosas, enlazadas por rectas y curvas múltiples que integran una sola unidad. Estructuras que se expanden vertical y horizontalmente con formas que se acercan a lo orgánico, que refieren simbólica y materialmente a lo andino.

El hormigón desde su estado líquido al sólido, se acomoda en los moldajes estructurados con fierros, sostenidos por maderas, encajonadas y generosas molduras de acero. Ahí, en lo profundo, el hormigón de Assler, logra dar forma a esta piedra contemporánea, como él la denomina, con una particular condición líquido sólida que permite readecuar expresivas formas abstractas.

Novedades Tecnológicas | Grandes Áreas de pisos industriales sin juntas



Diseñar y construir un piso que responda a exigentes requerimientos de planeidad y nivelación que demanda un piso industrial de alto estándar, como los que se encuentran en los grandes centros de distribución logística, por ejemplo, ha requerido que se desarrollen técnicas y procedimientos que permitan alcanzar grandes áreas de pisos libres de juntas, con el propósito de asegurar que los efectos que produce la existencia de estos elementos no afecten o incidan en los desplazamientos y maniobras de vehículos de carga, garantizando su estabilidad aun cuando deban realizarse movimientos de carga a grandes alturas (mínimo cabeceo y/o probabilidad de volteo del vehículo y la carga).

Teniendo en cuenta lo anterior, en Chile existe una oferta de materiales, técnicas y procedimientos que permiten alcanzar este objetivo. Es por ello que en este artículo se entregará una definición de cada una de ellas y se explicarán sus principales diferencias para que, a partir de la descripción conceptual, se obtenga un mayor conocimiento que permita diferenciarlas y comprender cómo es que se logra -en cada caso- disminuir la presencia y frecuencias de juntas, haciendo cada vez mayor la distancia entre las mismas.
El primer aspecto por el cual hay que partir, es que el hormigón, en general, se retrae en su natural proceso de secado y, también, tiene una baja resistencia al fisurarse cuando dicha retracción se produce. Pues bien, estas características inherentes a todo hormigón, requieren considerar cortes y juntas en aquellas losas de grandes dimensiones para así evitar la aparición de fisuras incómodas, de formas y lugares aleatorios.

Un aspecto importante que las juntas también ayudan a controlar, es el fenómeno de alabeo y, por ende, los procedimientos que se utilicen para optimizar y disminuir la cantidad de juntas deben responder al control y disminución (al máximo posible) del alabeo de las losas de hormigón y, a su vez, alcanzar una condición ideal para el tránsito repetido de equipos de ruedas duras. Si bien las juntas permiten disminuir las tensiones provocadas por las contracciones que sufre el hormigón en su proceso natural de endurecimiento, la existencia de las juntas en sí mismas también son una fuente de incomodidades o inconvenientes si es que no se ejecutan correctamente. Y es que una junta demanda rigurosidad y cuidado. Para los trabajos de aserrado, exigen un adecuado manejo y limpieza de la zona de corte previo y posterior a la colocación de sellantes en las juntas e implican labores de mantenimiento para que las mismas no generen problemas a futuro. Por lo tanto, es relevante evitar demasiados cortes y juntas, debido a que son lugares con potenciales problemas de mantención (más juntas que sellar, y resellar cada vez que sea necesario), reparaciones de desconches o roturas de aristas; eso sin contar las incomodidades en la conducción de montacargas y la incidencia que pueden llegar a tener en la accidentabilidad por la misma razón.



Pisos con Hormigón de Retracción Compesada


Una alternativa para obtener grandes áreas sin juntas, es la aplicación del hormigón de retracción compensada, una técnica que basa su tecnología en el uso de un hormigón expansivo que, cuando está debidamente restringido por la armadura u otros medios, posee una expansión inicial igual o ligeramente superior a la retracción por secado prevista. Debido a la restricción, durante la etapa de expansión, el hormigón experimenta una cierta precompresión, la que luego se alivia durante la etapa de retracción. El resultado esperado es que, en su estado final de equilibrio, el hormigón permanezca con tensión nula o con una ligera tensión de compresión residual, de modo de eliminar el riesgo de fisuración y tener alabeos insignificantes. Para lograr paños de grandes dimensiones sin juntas, se debe iniciar desde las etapas de concepción y diseño estructural del piso, pasando por la definición de las características requeridas que debe cumplir el hormigón, para finalmente efectuar una adecuada aplicación debidamente planificada por parte de personal especializado. El primer paso del montaje contempla recabar todos los antecedentes de solicitaciones mecánicas durante su vida de prestación de servicio, con lo cual se diseña el espesor y dimensiones de los paños del piso y las características resistentes del hormigón tanto a la compresión, como al ataque de agentes externos, como lo son los ciclos hielo-deshielo en el caso de frigoríficos, ácidos en el caso de la agroindustria y similares, entre otros. Posteriormente, se debe establecer la dosificación del hormigón a fin de que sea capaz de cumplir con los requerimientos establecidos en la etapa anterior.

El piso de retracción compensada se caracteriza por contener un hormigón expansivo y una enfierradura que contiene esta expansión y luego actúa como un “resorte” para devolver el hormigón a su tamaño original.

Una vez colocado el hormigón en estado fresco, se deben aplicar los procesos adecuados de esparcimiento y compactación, para finalizar en un proceso de curado que permita lograr las características y desempeños inicialmente especificados.

Una de las recomendaciones importantes para los pisos de retracción compensada, es que se debe ejecutar en forma de paneles relativamente cuadrados, en las aplicaciones que se han construido en los últimos años en Chile, sus dimensiones han estado entre los 35 y 45 metros de largo por lado.
Después, el piso se trabaja con máquinas alisadoras, proceso que se realiza en varias etapas para lograr la máxima densificación del hormigón en su superficie, consiguiendo así una dureza superficial capaz de resistir el efecto abrasivo de las ruedas de grúas y transpaletas que circulen por el recinto. Al finalizar este alisado en fresco, el hormigón se satura en agua y se mantiene en esa condición por al menos siete días para lograr la correcta hidratación del cemento y del componente expansor.

Pisos con Hormigones de Estabilidad Dimensional (Control de Cambio Volumétrico)


Este sistema de pisos emplea un hormigón que se diseña pensando en que sea capaz de absorber de manera óptima la retracción hidráulica propia del hormigón eliminando el riesgo de fisuración debido a esta causa.

Esta tecnología se basa en generar una expansión en la etapa más joven del hormigón logrando que sus microscópicos cristales sean traccionados para mitigar el efecto de encogimiento que le impone el fenómeno inherente de retracción posterior. Pues bien, esta solución permite que el hormigón incursione en la zona de tracción, la cual no genera fisuramiento por ser un hormigón al cual se le ha aumentado su capacidad de extensibilidad (capacidad de deformarse sin agrietarse) y así asegurar grandes dimensiones sin juntas, pero también sin armaduras o mallas electrosoldadas.

En síntesis, los pisos construidos empleando hormigones de estabilidad dimensional responden a un diseño que permite enfrentar el desafío del alto estándar de pisos industriales en lo referente a planeidad y grandes áreas sin juntas, apelando a un tipo de hormigón que controla el cambio volumétrico a través de una reducción de la retracción total y un aumento de la capacidad de estirarse sin fisuras (extensibilidad) y obviando la armadura de refuerzo. En caso que por alguna razón el hormigón no pudiese por si solo controlar el cambio volumétrico se utilizan fibras que contribuyen a este fin.

Pisos con hormigones postensados


Dentro de esta gama de soluciones para pisos industriales en donde se requiere simplificar la cantidad de juntas, se encuentran los denominados pisos postesensados, una solución que permite materializar pisos libres de juntas a través de un sistema mecánico de cables postesandos que contrarrestan las cargas de diseño y las fuerzas generadas por la retracción del hormigón. El piso industrial postensado, además de controlar retracción, controla cargas, lo que permite lograr la resistencia con muy bajo espesor. En Chile se han podido lograr áreas hasta 30.000 m2 sin ninguna junta de dilatación empleando este tipo de soluciones.
Un aspecto que hay que mencionar desde el punto de vista de su diseño, es que los pisos de este tipo son más alargados que anchos, privilegiando que la mayor longitud sea en la dirección de circulación, para que el piso no tenga ninguna junta.

Ventajas de los pisos industriales de grandes áreas sin juntas


Como ya se ha mencionado, el principal beneficio que entregan estas soluciones de losas extensas sin juntas, es que permiten lograr losas muy planas y, especialmente, sin cortes ni juntas, eliminando así la necesidad de destinar elevados recursos a mantención y reparación durante todo su ciclo de vida. Aquellas industrias que incorporan sistemas de montacargas se ven beneficiadas por el alto nivel de productividad de su rubro, el cual es transportar mayores cantidades a mayores velocidades. Esto se ve obstaculizado cuando existen juntas y losas poco planas, en particular si el sistema es del tipo robotizado.

En particular, para el caso de los pisos de retracción compensada, es importante mencionar que entre las ventajas con que cuenta según los expertos consultados que utilizan y aplican este sistema, se encuentra el ahorro en costos, basados en la durabilidad de los pisos y menor necesidad de mantención que tiene los pisos de este tipo, lo implica además que se disminuye la necesidad de mantención de los montacargas. Adicionalmente, destacan aspectos como tener alabeos insignificantes y superficie reflectante de alta resistencia sin necesidad de aplicar sello superficial. La retracción compensada procura con su implementación la mayor eficiencia en los recintos donde se instala junto con lograr pisos de gran nivelación en el tiempo y permitir flexibilidad a futuro. Esto último, porque tiene la particularidad de permitir el posterior corte, perforación o retiro de zonas de pisos para futuras modificaciones que permitan una mejor operación de las zonas de trabajo.

Por otro lado, respecto de los pisos de estabilidad dimensional, su principal ventaja según las fuentes consultadas, se basa en que al no tener que emplear armadura de refuerzo se simplifica el proceso constructivo y se evita el costo de la armadura.

Entrevista | Rodrigo Booth | Historiador y docente de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile

La historia de la construcción ha sido fundamental para conocer y aprender de los procesos que se llevan a cabo en las distintas obras del país. Es por esto que Rodrigo Booth, docente de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile e historiador y Doctor en Arquitectura y Estudios Urbanos, señala que

“la historia de la construcción, nos permite comprender cuáles han sido los aciertos y los errores en las formas de crear conocimiento y desarrollar nuevas prácticas constructivas”.
En relación a lo anterior, Booth cuenta que actualmente están realizando un proyecto de investigación sobre historia del hormigón armado en Chile que estudia la forma en que éste sistema fue instalándose en el país durante las primeras décadas del siglo XX.

¿Por qué es importante mirar la historia de la construcción, considerando que el sector está enfocado en mirar hacia el futuro?
Efectivamente, no solo el mundo de la construcción, sino que en términos más generales el de la ingeniería está centrada en el futuro. Eso tiene sentido puesto que la acción práctica de la ingeniería y la construcción se manifiestan a través de proyectos que tienen puesto su foco en modelar lo que está por venir. Sin embargo, me parece que es importante atender también a la historia puesto que a partir de su estudio podemos entender cuál es el espesor cultural en el que se instala la acción en el presente. En el caso específico de la historia de la construcción, ésta nos permite comprender cuáles han sido los aciertos y los errores en las formas de crear conocimiento y desarrollar nuevas prácticas constructivas. Por ejemplo, fijar la atención sobre las lecciones que nos han entregado históricamente los terremotos del siglo XX permite comprender de mejor modo la forma en que los profesionales de la construcción, ingenieros, arquitectos, constructores, calculistas, entre otros, han propuesto nuevas estructuras antisísmicas. Chile, además, es un país que tiene una larga trayectoria vinculada a la creación de nuevos conocimientos sobre estructuras sismoresistentes, tanto a partir de la práctica no científica que proviene de la época colonial, como a través del conocimiento científico y el avance tecnológico que permitió la irrupción del hormigón armado desde comienzos del siglo veinte.

Entonces ¿cuáles han sido los hitos más destacables de la historia de la construcción?
Uno de los hitos más destacables en la historia de la construcción en los últimos siglos ha sido la irrupción del hormigón armado. Se trata de una innovación de la segunda mitad del siglo XIX, pero que recién tuvo éxito comercial global al iniciarse el siglo XX. Con el hormigón armado se abarataron los costos de la construcción, se entregó mayor seguridad y estabilidad a las obras y les dio una infinidad de posibilidades prácticas a quienes las proyectaban, sobre todo ingenieros y arquitectos, que comenzaron a desarrollar obras de todo tipo con el nuevo sistema constructivo. En nuestro proyecto de investigación sobre historia del hormigón armado en Chile estudiamos la forma en que este sistema fue instalándose en el país durante las primeras décadas del siglo XX. Podemos advertir que fue un proceso relativamente rápido, pero no exento de un debate que fue calificando al hormigón armado como el sistema constructivo del futuro. Un sistema que podía emplearse en diferentes tipos de construcciones, en edificios, puentes, caminos, puertos, etc., que fueron modificando completamente la forma del territorio y de las infraestructuras en Chile.

¿Cuáles serían sus proyecciones?
Esperamos continuar con este proyecto de investigación, que actualmente se centra en un período inicial de la introducción del hormigón armado en Chile, que va desde 1891 (año en que empieza a producirse cemento Portland en el país) hasta 1939 (fecha del terremoto de Chillán). Asimismo, esperamos en el futuro continuar escribiendo una historia del hormigón armado en el siglo XX, atendiendo al menos hasta el terremoto de 1985, que también es un hito clave en la trayectoria de la tecnología de construcción chilena.

Recomendaciones Técnicas | Revestimientos para pisos agroalimentarios



Como parte de las instalaciones físicas de una planta industrial, el diseño y construcción del piso es uno de los aspectos más relevantes, pues es la estructura que sufre el mayor desgaste derivado del tráfico, movimiento y vibraciones de equipos (montacargas, patines hidráulicos, carros contenedores), así como de la exposición al agua y otros agentes agresivos, entre otros factores.

De acuerdo a los expertos, poco es lo que se sabe respecto de lo que es necesario considerar para poder contar con un piso que responda a plenitud con los requerimientos de una determinada industria agroalimentaria; es por ello que a continuación se reune una serie de recomendaciones técnicas para definir una adecuada especificación, así como los criterios de selección de un revestimiento para un piso industrial de hormigón.

En su diseño deben considerarse esencialmente tres aspectos: la preparación del piso, sus características y el tipo de recubrimiento, que debería emplearse de modo de asegurar que el piso responda a las exigencias de uso durante toda la vida útil del proyecto. En el caso de este tipo de industrias un pavimento mal construido o con daños contribuye a que se acelere su deterioro, dando como resultado un nivel de sanidad deficiente y condiciones inseguras de trabajo, de ahí la importancia en la correcta selección del tipo y características específicas del recubrimiento que se recomienda emplear en este tipo de aplicaciones.



A partir de esta premisa, para ejecutar un piso industrial, enfocado en el sector agroalimentario, se considera recomendable tomar en cuenta lo siguiente:

1 Antibacterianos: Generalmente las exigencias se centran en la higienización de los pisos. En este tipo de industrias se necesita que no haya proliferación de bacterias, para ello se requiere de un piso sin porosidad superficial, situación que en el caso del hormigón es difícil de asegurar solamente con el pulido y por ello, en casos donde las exigencias son muy estrictas, se recurre al empleo de revestimientos. En caso contrario, se utilizarán los revestimientos, dado que el piso sin ellos, con el uso, se degrada y con el tiempo inicia la generación de poros que favorecen la formación y acumulación de agentes bacterianos que se esconden en los espacios generados por los poros, fisuras y aberturas que puedan existir.

2 Suelos continuos: En este tipo de industrias lo deseable es que los pisos sean esencialmente continuos; es decir, con el menor número de juntas. Asimismo, las superficies deben de estar libres de uniones y grietas. Si bien lo ideal sería ejecutar un piso de hormigón sin juntas, no siempre es posible por el costo y/o envergadura del proyecto, por lo cual es preciso para una condición técnica determinada tener que incluir un tratamiento posterior, o sea, un recubrimiento de la superficie. Los cortes de retracción no serían problema, en principio. Estos no dejan de ser fisuras en línea recta, y se deben tratar como tales fisuras. Se limpian y llenan con resina de imprimación que posee baja viscosidad para facilitar su penetración, mezclada con arena de sílice o con un endurecedor natural mineral. Finalmente, se lijan para dejarlo nivelado. Las juntas de construcción, en tanto, deben replantearse tratando de emplazarlas en una zona que no sea muy transitada o bien fuera del tráfico o de la actividad propia de la planta.

3 Evitar ángulos rectos: La exigencia es que no existan ángulos rectos en paredes ni en paramentos verticales; es decir, que la superficie sea redondeada para prevenir que se pueda alojar alguna bacteria o suciedad. En ocasiones no se puede evitar, dependiendo de la actividad de la planta; por ejemplo, en los mataderos.

4 Suelos de alta limpieza: Este tipo de suelo debe tener una posibilidad de limpieza alta. El vapor de agua y los productos bactericidas con que limpian los pisos son sumamente agresivos, hecho que determina, en primer lugar, el tipo de recubrimiento sobre el hormigón y, en segundo lugar, la resistencia del recubrimiento a sustancias específicas. Es indispensable en el caso de manejo de sustancias corrosivas, que producen calor o frío, validar con el proveedor de recubrimientos la resistencia de éste.

5 Capacidad de carga: Definir la capacidad de carga para cada una de las áreas de una planta de alimentos, diferenciar los almacenes, las áreas de proceso, los pasillos y las áreas de servicio, cuantificando en toneladas por metro cuadrado. La correcta definición de la carga ayuda a evitar la generación de fracturas o grietas y desgaste acelerado de la superficie. En el caso de los recubrimientos, también define el tipo y su espesor.

6 Humedad: La cantidad de agua a utilizar en el proceso y en las actividades de limpieza determinan las características del piso, como el nivel de pendiente a utilizar y, por lo tanto, el espesor del pavimento que permita tolerar la reducción generada por dicha pendiente. Es recomendable en áreas de alto manejo de agua desarrollar pendientes del 2% y en áreas de menor uso de agua al menos de 1%. La cantidad de agua que se maneje determinará también el tipo de acabado (rugosidad) en el recubrimiento para que la superficie siga siendo antiderrapante.



7 Durabilidad: Con los años, los pisos experimentan desgastes naturales por el uso. Una de las dificultades de las industrias agroalimentarias en general, es su continuidad operacional; por tanto, las interrupciones para reparaciones no son una opción. En este plano, el tratamiento que se seleccione debe durar en el tiempo y requerir el mínimo o prácticamente ningún trabajo de mantenimiento. Es importante saber que muchas de las industrias no pueden detener sus procesos productivos, razón por la cual, se deben emplear los productos correctos y la solución de revestimiento que se seleccione debe  quedar bien aplicada desde un principio.

8 Condicionantes ambientales: Al utilizar estos revestimientos hay que tomar resguardos con las condiciones ambientales del lugar. Les afecta desde las corrientes de aire, temperatura, polvo, hasta la humedad, por lo que a la hora de colocarlos, se debe prever que, si se trata de un epoxi o poliuretano, la humedad no pase del 3,5%. Para ello hay que medir la humedad tanto del soporte como del ambiente.

9 Pavimentos de poco espesor: Estos pavimentos son de bajo espesor, van desde los 2 a 5 mm en los epoxis, poliuretanos, metacrilatos, el poliuretano cemento que puede ir de 6 a 9 mm y los acrílicos a 15 mm.

10 Preparación del soporte: El éxito de estos pavimentos va en directa relación con la preparación de la superficie. A la hora de diseñar un piso de hormigón, se debe calcular para que su capacidad estructural responda a las cargas mecánicas que le van a solicitar. Una vez hecho esto, se debe asegurar el cumplimiento de las pendientes especificadas para el proyecto, la nivelación en los pisos de hormigón se asegura durante la construcción del piso y no con el recubrimiento que se va a colocar.

Finalmente, el éxito de estos pavimentos va en directa relación con la preparación de la superficie. Si no somos capaces de preparar el soporte, el fracaso está garantizado.

Colaboración:
– Ángel Yagüe,
Director Comercial Rinol Hormipul
– Mauricio Salgado,
Jefe Area de Pavimentación, ICH

Centro de distribución Falabella



El constante crecimiento de las ventas por internet es una realidad que los retailers chilenos experimentan día a día y que los ha llevado a idear estrategias para posicionarse en este mundo y fortalecer sus estructuras de distribución en los mercados. Un ejemplo claro de este interés es el que tuvo la firma de las familias Solari, Cúneo y Del Río que tomaron la iniciativa de construir un nuevo centro de distribución de Falabella en la comuna de San Bernardo que considera una superficie de 40,511 metros cuadrados, con una largo de 275 y un ancho de 146 metros aproximadamente, sin considerar su ampliación. El proyecto consistió en el desarrollo y operación de un centro de distribución y logística que se encuentra conformado, en primer lugar, por una edificación principal destinada a la ejecución de las actividades de recepción, almacenamiento, clasificación, consolidación y armado de paquetes o pedidos de los productos o mercancías previo a su distribución en tiendas, para estar a disposición de los clientes, y hacia centros de transferencia externos, desde los cuales se distribuyen los productos adquiridos mediante compra electrónica (internet).

El complejo está estructurado con muros perimetrales de hormigón armado junto a recubrimiento metálico, estructura metálica de techo, cubierta de panel PV6 (configurada por plancha de zinc, aislación PIR y una membrana UltraPly TPO de Firestone), con pilares de hormigón prefabricados (pretensados), edificación en un nivel. Por su parte, el edificio de servicio de tres niveles fue constituido de hormigón armado y estructura metálica de techo. El proyecto consideró la construcción de una calle de servicio, salas eléctricas, estanques y redes de incendio, aguas servidas y de agua potable.



Construcción


La obra comenzó con los movimientos de tierra correspondientes trazando los ejes y la confección de los cálices que posteriormente se usan para el montaje de los pilares prefabricados de hormigón pretensado. Sobre los pilares se montaron las vigas prefabricadas del mismo material en las cuales se monta la estructura metálica de techumbre. Luego, por encima de la EEMM, se procedió a la instalación de la cubierta que consiste en planchas de zinc PV6 con una aislación PIR y una membrana UltraPly TPO. Paralelamente a este proceso, se inició la construcción del edificio de servicio, desde las fundaciones, pasando por los pilares, luego el alzaprimado de la primera losa y el hormigonado de esta, proceso que se repitió para terminar confeccionando la estructura metálica superior y su cubierta con características similares a la bodega. Por otro lado, se materializaron las instalaciones eléctricas y de red de incendio en el interior de la bodega. En el exterior, se realizó el proyecto sanitario y de aguas lluvia, todo esto en conjunto con los muros de la bodega de hormigón armado, donde se aplicaron las estructuras metálicas que soportan el revestimiento exterior. Este corresponde a un SuperWall que se monta a medida que se van desarrollando las EEMM de soporte. Finalmente, se ejecutaron los pisos interiores del CD, pavimentos exteriores y las obras civiles correspondientes en conjunto con la canalización y finalmente el cierre definitivo del predio.

Características técnicas


En la bodega se realizaron fundaciones de hormigón armado aisladas y en el perímetro corridas de grandes dimensiones. Todas reciben a los pilares prefabricados, por lo que se consideran con cáliz. Para el edificio de servicio, por su parte, se consideraron fundaciones de hormigón armado aisladas de medianas dimensiones. Para la obra en general se aplicaron hormigones tradicionales y bombeados, H20 y H30 principalmente.

En cuanto a los desafíos que tuvieron que enfrentar en la construcción de la bodega, Rodrigo Santana, administrador de la obra de constructora Logro, empresa a cargo de la ejecución del proyecto afirma que “uno de los principales desafíos fueron los plazos. Para resolverlos, se desarrolló una programación muy detallada y controlada por un equipo de profesionales de primer nivel. A su vez, se contó con contratistas calificados, con el liderazgo de profesionales expertos, cuadrillas de trabajo especializadas y maquinaria de punta. Los principales contratistas fueron Tensacon, Katemu, Fapisa y Really, y en conjunto se pudo lograr el avance de la obra con mayor velocidad y cumpliendo con los plazos”, cuenta el ejecutivo. Otra dificultad, tuvo que ver con la correcta congruencia entre las diferentes especialidades del proyecto y sus planos, los que fueron solucionados gracias a la coordinación que se realizó gracias a la metodología BIM (Building Information Modeling).



Piso industrial


El centro de distribución está diseñado para soportar una operación muy exigente de diferente tipo de grúas, equipos móviles y robots automatizados para el manejo de productos. José Ignacio Poblete, gerente de Katemu en Chile, explica que el piso es parte clave en el correcto funcionamiento de esta operación, pues debe ser lo suficientemente resistente a las cargas y a la abrasión generada por el movimiento de los equipos y, a su vez, debe ser plano para permitir la operación segura de las grúas en altura y la precisión de los equipos automáticos. Para el piso de la bodega se utilizó un hormigón de retracción compensada. Este producto se emplea para generar pisos sin cortes y tiene como particularidad contener un componente expansor que le permite compensar su posterior retracción. Además, este hormigón posee características de trabajabilidad y dosificación especiales para lograr una correcta terminación industrial (lisa y resistente al desgaste). En zonas particulares del piso interior, de menor requerimiento técnico, se utilizó hormigón a la flexotracción HF 4,2, especialmente dosificados para terminación industrial.

Según el ejecutivo, el piso en este centro de distribución es de altísima importancia para la operación y, por lo tanto, se optó por trabajar con la tecnología de pisos de retracción compensada, que permite construir pisos sin juntas de control (cortes), generando superficies de más de 1.600 m2 planas, resistentes y sin juntas. El piso se construye en forma de paneles relativamente cuadrados, con dimensiones que varían entre los 35 y 45 m de largo por lado. El sistema se caracteriza por contener un hormigón expansivo y una enfierradura que contiene esta expansión y luego actúa como un “tensor” para devolver el hormigón a su tamaño original. Así, se logran pisos sin necesidad de cortes, condición ideal para el tránsito repetido de equipos de ruedas duras. La secuencia constructiva es definida, al igual que el tamaño de cada paño, para conseguir una correcta programación y ritmo de trabajo.

“Así se lograron ejecutar a diario más de 1.600 m2 de piso industrial, es decir más de 300 m3 de hormigón en cada día de trabajo”, destaca Poblete.


El piso se trabaja con máquinas alisadoras, proceso que se realiza en varias etapas para lograr la máxima densificación del hormigón en su superficie, consiguiendo así una dureza superficial capaz de resistir el efecto abrasivo de las ruedas de grúas y transpaletas que circulen por el recinto. Al finalizar este proceso de alisado en fresco (terminación comúnmente llamada “helicóptero”), el hormigón se satura en agua y se mantiene en esa condición por al menos 7 días para lograr la correcta hidratación del cemento y del componente expansor.

Poblete indica que la retracción compensada ofrece garantías de lograr la mayor eficiencia en los recintos donde se instala. Esto al tener el menor número de juntas posible (hasta un 95% menos que pisos tradicionales), lograr pisos de gran nivelación en el tiempo y permitir flexibilidad a futuro. Esto último, porque tiene la particularidad de permitir el posterior corte, perforación o retiro de zonas de pisos para futuras modificaciones que permitan una mejor operación del CD (instalación de básculas, máquinas paletizadoras, instalaciones, marquesinas, elevadores, entre otras).

Para pavimentos exteriores se utilizaron hormigones con diseño a las flexotracción, HF 4,8 especialmente diseñados para pavimentación con sistema de losas cortas en bajos espesores.